Los sellos del Plan Sur

 Los sellos del Plan Sur, un mito que perdura
El Estado pagó el 75% del coste de las obras de desviación del río Turia El Ayuntamiento corrió con el 20% del gasto y la Diputación con el 5% Los sellos, que nutrían la aportación municipal, apenas tuvieron un valor facial de 248,9 millones
El Estado pagó el 75% del coste de las obras de desviación del río Turia El Ayuntamiento corrió con el 20% del gasto y la Diputación con el 5% Los sellos, que nutrían la aportación municipal, apenas tuvieron un valor facial de 248,9 millones
Toda sociedad tiene mitos y leyendas en las que cree con firmeza y los valencianos arrastramos con placer una, la de los sellos del Plan Sur, de la que nos sentimos particularmente orgullosos. Según ella, los valencianos construimos la desviación del Turia, y todas las obras consiguientes, solo con nuestro esfuerzo, sin ayuda del Estado, y a base de impuestos especiales como el del sello. Pero no es la verdad: los sellos en su conjunto supusieron menos de 250 millones de pesetas y el Plan Sur costó, globalmente considerado, más de 6.000.

Si no hubiera sido por el Estado, nunca se hubiera desviado el río Turia por el nuevo cauce que ahora utiliza. La colosal obra, que desbordaba la posibilidad financiera de cualquier ayuntamiento, se demoró hasta que el Plan de Estabilización la hizo posible; pero cuando finalmente comenzó, en 1965, fue financiada por el Estado en un 75 por ciento; el Ayuntamiento pagó el 20 por ciento de las obras hidráulicas y un 25 por ciento de las expropiaciones. La Diputación, por su parte, aportó el 5 por ciento de las obras hidráulicas, según se contiene en lo estipulado en la Ley del Plan Sur, de 1961. Lo que ocurre es que los valencianos unimos en el recuerdo el malestar y la crisis política generada por el retraso de la atención a los damnificados de la riada de 1957 (un estado de ánimo de legítima indignación pero del año 1958), con el desarrollo de la desviación del río Turia que vino más tarde, entre 1963 y 1969.

Los famosos sellos del Plan Sur forman parte de la serie de impuestos y gravámenes especiales que la Ley del Plan Sur autorizó al Ayuntamiento de Valencia para que pudiera hacer frente al 20 % de los gastos que le correspondían. Pero hay que hacer memoria de que, además de los sellos, hubo una tasa de telégrafos y de teléfonos, recargos sobre la riqueza urbana, la rústica, la licencia fiscal, el impuesto de lujo y las estancias en los hoteles. Incluso hubo un fugaz cobro de tasa de circulación en la propia calle, durante el verano de 1964.

Son muchos los balances que se pueden consultar para verificar los datos del Plan Sur. Por usar solo un ejemplo, el alcalde, Adolfo Rincón de Arellano, en febrero de 1967, informaba que se habían invertido ya más de 1.000 millones en las obras de la Solución Sur y que el Ayuntamiento llevaba recaudado 196 para sufragar su parte del presupuesto, cifrado en un 20 %. Cuando la comisión especial del Plan Sur fue disuelta, en septiembre de 1975, se hizo un completo balance de su contabilidad. El resumen que efectuó la Cámara de la Propiedad Urbana a finales de 1974 indica que el Ayuntamiento había recaudado por todos los conceptos 725 millones, de los que los sellos representaban 104, el 14’3 % del total de lo recaudado. El recargo del Plan Sur que más rindió fue el del impuesto de lujo, 237 millones y un 32 % del total recaudado hasta 1975; le siguió el de riqueza urbana, con 110 millones de pesetas.

Pero solo cuando se contabilizaron los 1.500 millones que hubo que pagar a los propietarios expropiados para trazar el nuevo cauce se tuvo una visión completa de los costes del Plan Sur, que llegaron a 6.067 millones de pesetas. Al Ayuntamiento, de ese modo, le correspondían 1.284 millones, que fue pagando como buenamente pudo, a base de obtener no pocos créditos y moratorias, y alguna subvención del Estado.

En todo caso, el mito de los sellos del Plan Sur no tiene fundamento. Porque todos los sellos que fueron emitidos, en el supuesto de que se hubieran vendido completamente, tuvieron un valor facial total de 248.925.000 pesetas, cantidad muy inferior a las aportaciones que correspondían al Ayuntamiento. La recaudación municipal de tasas e impuestos especiales fue especialmente intensa en los años sesenta; en los años setenta decayó sustancialmente el asunto de los sellos del Plan Sur que miles de valencianos dejaron de usar sin que Correos, al final del proceso, se tomara la molestia de devolver las cartas o cobrar el importa de 25 céntimos al destinatario de al misiva.

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La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

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