Guia de Milan






Milán (en italiano Milano y en lombardo Milan) es la principal ciudad de la Italia septentrional, con una superficie de 182 km² y 1.308.735 habitantes.


Es la capital de la provincia de Milán y de la región Lombardía. La provincia de Milán se encuentra al oeste de Lombardía, ubicada en las llanuras de Lombardía, una de las regiones más desarrolladas de Italia; cubre una superficie de 1.982 km2 y cuenta con una población de 3.775.765 habitantes. La provincia consta de 188 comunas.


DATOS GENERALES



Antigua aldea celta fue conquistada a.C. por los romanos en el III siglo donde fundaron la ciudad denominado Mediolanum capital del imperio de occidente. En el 539 fue saqueado por las poblaciones barbáricas. Los longobardos (774 d.C.) gobernaron los territorios de la región hasta el siglo XI período del desarrollo de los ayuntamientos. Del 1277 al 1447 los Visconti administraron la ciudad y en el 1450 el Ducado de Milán pasó bajo el gobierno de Francesco Sforza. Del 1535 al 1713 la ciudad padeció la dominación española. En el 1700, después de los españoles los territorios fueron ocupados por los austríacos y luego por los franceses. En este período Milán se convirtió en capital de la República Cisalpina y luego del Reino Itálico. En el 1815 los austrohúngaros volvieron a gobernar pero en el 1848 la ciudad se sublevó, en 1859 entró a formar parte de Saboya y en 1861 al Reino de Italia convirtiéndose en un florido centro económico-financiero.
El distrito de Milàn està situado en la Pianura Padana en el area centro-occidental, comprendido entre los rios Ticino y Adda, entre el rio Po y los primeros rilievos prealpinos. Con una superficie de aproximadamente 181 Km² y situado a 122 metros
sobre el nivel del mar. Gran centro industrial, economico-financiero y cultural.


Es definida por algunos como la capital económica de Italia. No en vano, Milán es uno de los principales centros comerciales y financieros y una de las ciudades más ricas de la Unión Europea, y sede de la Bolsa de Italia. Además, la Feria de Milán es considerada la más importante de Italia y una de las principales del mundo.


Aunque Italia predominantemente posea un clima mediterráneo, los inviernos de Milán (entre diciembre y febrero) se pueden considerar frescos, con temperaturas inferiores a los cero grados. Sin embargo, las montañas protegen a la ciudad de lo peor del invierno de la Europa del Norte. El verano (de mayo a septiembre) puede ser caluroso y bochornoso. En agosto, gran parte de la ciudad se dirige a las playas para escapar de las temperaturas de 30ºC o incluso más.


La hora local es GMT, el prefijo telefónico es el 39, la electricidad utilizada es 220 voltios a 50Hz y la moneda es el Euro.
DE COMPRAS



En Milán nos encontramos con una de las zonas de shopping más prestigiosas del mundo. El lujo, el verdadero lujo, el extremadamente caro, es el protagonista sin discusión del Cuadrilátero. Joyas cegadoras creadas por las firmas más prestigiosas, vestidos y accesorios que suscitan el deseo de poseerlos y exhibirse con ellos, zapatos que son verdaderas obras de arte.


La más famosa de estas calles de la moda es Via Montenapoleone. Aquí se encuentran, entre otros, los talleres-showroom de: Gucci, Versace, Salvatore Ferragamo, Fratelli Rossetti, Etro, Loro Piana, Luis Vuitton, Prada, Valentino, Cartier, Tanino Crisci.
En Via Sant'Andrea, transversal a Via Montenapoleone, encontramos: Chanel, Fendi, Armani, Moschino, Kenzo, Cesare Paciotti, Hermés, Prada, Trussardi. Via Sant'Andrea cruza la famosa Via della Spiga, en la que resplandecen los escaparates de: D&G, Krizia, Sergio Rossi, Gianfranco Ferré, Bottega Veneta, Tod's, Genny, Prada, Bulgari, Chopard. En Via Manzoni, destaca el Spazio Armani, el multi-concept-store de Giorgio Armani, en el que además de admirar los showrooms Emporio Armani, Armani casa y Armani flores, se puede descansar tomando un aperitivo en el Emporio Armani Caffè, o bien cenar en el restaurante Nobu, preparada por el mejor chef japonés de los últimos años: Nobuyuki Matsuhisa, quien, junto a Robert de Niro, ha fundado esta cadena de restaurantes.


Como lugares para compras más asequibles, citamos cuatro importantes arterias ciudadanas, casi por entero dedicadas a tiendas: Corso Vittorio Emanuele, Corso Buenos Aires, Via Torino y Corso di Porta Ticinese. En Corso Vittorio Emanuele se alternan los escaparates de marcas sofisticadas como Max Mara, Moreschi, Bruno Magli y Pollini, con los de marcas más populares como H&M, Zara y Furla.
Corso Buenos Aires, es aún la más concurrida, entre otras firmas encontramos: Timberland, Mandarina Duck, Benetton, Kookai, Nara Camice.
En Via Torino, que une el Duomo con Corso di Porta Ticinese, la edad media baja y se pasa del estilo casual al deportivo, con Foot Looker, Camper y Energy.
Corso di Porta Ticinese, es el lugar ideal para las compras "alternativas": entre Custo-Barcelona, Diesel, Miss Sixteen, Gas y Fornarina, encontramos tiendas de ropa usada, extravagantes objetos para la casa, boutiques de ropa y accesorios confeccionados artesanalmente con seda y otras telas nobles.


Por lo que respecta a los mercadillos, citamos dos que destacan por su peculiaridad e interés: La Feria de Seningallia se ha convertido en una institución en Milán: aquí se puede encontrar de todo: artesanía india, sudamericana y africana, ropa nueva y usada, muebles viejos, lámparas art nouveau, velas perfumadas y todo tipo de esencias, libros, comics, discos, cintas de video y DVDs. Paradas con un cierto orden y paradas caóticas en las que poder sumergirse en busca de algún chollo. Y como música de fondo, la de los senegaleses que golpean sin parar frenéticos ritmos de percusión acompañando el ir y venir de la gente.
Mercatone del Naviglio Grande A lo largo de la Alzaia Naviglio Grande, el último domingo de cada mes se organiza una gran muestra mercado (mercatone) dedicada a objetos de anticuario: muebles, objetos de todo tipo para la casa, libros antiguos, joyas, y mucho más aún. En esta gran muestra mercado participan 400 expositores, algunos de los cuales tienen su propia tienda en la ribera del Naviglio Grande.

Una de las características de Milán que más aprecian los apasionados del "ir de tiendas" es que en su centro histórico se encuentran muchos outlets de firmas de prestigio, tipo de establecimientos que suele estar situado en la periferia o en la provincia. De éstos citamos Diffusione Tessile , establecimiento del Gruppo Max Mara situado en pleno centro, los outlets de Bruno Magli y Etro, en los que se encuentran modelos de la colección anterior, y también Luciano Soprani, Kookai, Valextra, refinada marca de marroquinería, y Bassetti, donde se puede encontrar todo tipo de lencería para el hogar.


Si se está interesado en realizar compras gastronómicas se debe visitar Peck, templo de la alta gastronomía. En Via Spadai, en la que también se encuentra una famosa pescadería, aqui podrá encontrar todo lo necesario para satisfacer su paladar: quesos DOP procedentes de todas las regiones de Italia, productos de charcutería de todo tipo, excelente aceite extra virgen, vinagre balsámico envejecido, irrepetibles mezclas de tes y especias, espectaculares conservas de manjares en aceite y una enoteca con los vinos más prestigiosos italianos y foráneos.
PARA VISITAR



El Duomo. El ombligo de Milano, la Plaza del Duomo, posee el ambiente del Piccadilly Circus de Londres pero con una arquitectura mucho más interesante. La catedral fue encargada en 1386 y es la cuarta iglesia más grande del mundo. La maravilla del gótico tardío luce un bosquejo de agujas y de estatuas, cúspides de mármol y columnas, todas ellas unidas por una telaraña de arbotantes. La estatua cobriza dorada de la Madonna se alza por encima de un sinnúmero de vértices, distrayendo a los curiosos impresionados por una de las omisiones más interesantes de la iglesia: el duomo no tiene campanario. La reliquia más preciada del duomo es el clavo que supuestamente se utilizó para clavar a Jesús en la cruz. Cada septiembre, el arzobispo de Milán recupera el pedazo sagrado de metal colgado de una percha en las alturas de la nave y lo muestra a sus fieles seguidores. El vecino Museo del Duomo hace crónica de los seiscientos años de iglesia y muestra una interesante colección de arte y objetos religiosos.


Basílica de San Ambrosio. Es el símbolo de la religiosidad de Milano. Construida en el 379 d.C. con estilo románico-lombardo, fue consagrada por el célebre obispo Ambrosio, a quien se debe el nombre de Iglesia Ambrosiana. En su interior custodia preciosos vestigios y obras de arte que documentan unos 1600 años de historia de la ciudad.


Basílica de San Lorenzo Mayor. Situada frente a las columnas romanas, único testimonio de un templo del siglo III, esta espléndida basílica presenta abundantes superposiciones estilísticas, debidas a las distintas obras de restauración llevadas a cabo. Los elementos que más prevalecen son paleocristianos (los mosaicos por ejemplo), pero despuntan también estilos más recientes, que van desde el s. XVII (la cúpula) al XIX (la fachada).


Santa María de las Gracias. Construida en la segunda mitad del s. XV, fue completada años después, por requerimiento de Ludovico el Moro, por Bramante, a quien se deben la espléndida Tribuna, el Claustro y la Sacristía Vieja. En el refectorio, Leonardo da Vinci pintó el fresco "La última cena", una de las obras de arte más famosas de la historia.


Cenacolo Vinciano. Leonardo da Vinci, entre 1495 y 1498, plasmó el momento más conmovedor de la Biblia, La última cena, mediante una mezcla experimental de témpera y óleo. Desde 1498, la pintura se ha ido desconchando sin parar de las paredes de este convento. Los infinitos esfuerzos por restaurarlo han ido mermándola toda dejando un aura de las pinceladas del maestro, pero con eso ya es suficiente. Es una potente pieza de arte.


Museo teatral La Scala. Fundado en 1913, este interesante museo expone varias colecciones de trajes y escenografías teatrales de gran valor histórico y artístico. Algunas salas están dedicadas a la arquitectura del Teatro La Scala y a la vida del célebre compositor Giuseppe Verdi, mientras que otras contienen instrumentos musicales antiguos, telones y trajes que pertenecieron a grandes artistas como Maria Callas y Rudolf Nureyev.


Pinacoteca Ambrosiana. Inaugurada en 1609, es el museo más antiguo de Milán. En su interior están expuestas obras maestras de artistas como Caravaggio, Leonardo da Vinci, Raffaello y Botticelli. Esta pinacoteca aloja así mismo una importante biblioteca en la que se conservan códigos, manuscritos miniados y libros antiguos.


Museo de arte antiguo. Alojado en el espléndido Castillo Sforzesco, este interesante museo custodia algunas de las pinturas más representativas que nos permiten comprender la historia y la cultura lombardas. Las obras van desde el siglo IV al XVI: de ellas recordamos el monumento fúnebre a Gastón de Foix y la "Piedad Rondanini" de Miguel Ángel.


Museo de la Ciencia y de la Técnica.Recientemente restaurado, está alojado en un antiguo monasterio. Dedicado a Leonardo da Vinci, es uno de los más interesantes museos de ciencia del mundo. 40.000 metros cuadrados de exposición, desde astronomía a informática. No perderse los modelos y las máquinas construidas siguiendo los diseños del genio toscano.


Castello Sforzesco. En la punta noreste de la encantadora Via Dante, que cruza la Piazza del Duomo, se erige el imponente Castello Sforzesco. Originariamente una fortaleza militar; fue remodelado completamente por Francesco Sforza, uno con una vena muy comodona. Las nuevas y mejoradas defensas fueron diseñadas por Leonardo da Vinci. El castillo encierra una colección de museos modernos que guardan antigüedades. La impresionante colección de esculturas incluye la Pietá Rondanini de Miguel Ángel. También se pueden ver pinturas de Bellini, Tiepolo, Mantenga, Correggio, Tiziano y Van Dyck. Si el visitante se cansa de los maestros italianos, puede intentar distraerse con la colección de artefactos egipcios. Detrás del castillo, el Parco Sempione es un parque de 47 hectáreas con un montón de sitios para pasear y un interesante (aunque un poco hecho trizas) anfiteatro al aire libre que fue inaugurado por Napoleón.


Palacio Real. Situado en Piazza Duomo, el Palacio Real es un edificio antiguo, del s. XII, que fue residencia de poderosos señores de Milán a lo largo de los siglos, desde los Visconti a los Sforza, los gobernadores españoles y los dominadores austriacos. En su interior en la actualidad se alojan exposiciones artísticas temporales.


Teatro alla Scala. Erigiéndose por encima de la Piazza della Scala (por si misma dominada por un monumento dedicado a da Vinci) se planta el célebre Teatro alla Scala. La Scala, tal y como se la conoce normalmente, alzó por primera vez el telón en 1778 y ha regalado abundantes arias a generaciones de aficionados a la ópera durante años. El teatro fue duramente castigado por los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial; sin embargo reabrió sus puertas bajo la batuta del afamado compositor Arturo Toscanini, quien volvió a Milán tras un período de ocho años como director de la Filarmónica de Nueva York.


Columnas de San Lorenzo. Se trata del único monumento de la época romana que ha sobrevivido hasta nuestros días. Estas dieciséis columnas situadas frente a la Basílica de San Lorenzo son los restos de un antiguo templo romano, probablemente del siglo II.


Navigli. Los orígenes de los Navigli se remontan al siglo XII, pero sólo en el XIV este curso canalizado de agua entre el río Ticino y el centro di Milán fue navegable, para facilitar el transporte del mármol que servía para la construcción del Duomo. La Dársena de Milán, que durante siglos fue un importante puerto comercial fluvial, mantuvo su actividad hasta el periodo posterior a la última guerra, cerrando definitivamente en el 1979.


Brera. Es uno de los lugares más exclusivos y queridos de Milán, con una atmósfera que recuerda vagamente la de la París de los artistas, con cafés al aire libre y boutiques de refinados objetos para el hogar y de vestidos hechos a mano por escultores, más que sastres. Esta zona, que podemos definir "bohemia de lujo", incluye Via Brera, Via Solferino, Via Pontaccio, Corso Garibaldi, y Corso Como, y está bordeada por edificios del siglo XVIII, entre los que destaca, en el número 28 de Corso Como, el Palacio de Brera, que aloja la famosa Pinacoteca.




Formalidades



Italia, Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y España forman parte del acuerdo Schengen, que permite la libre circulación de viajeros. Los ciudadanos comunitarios pueden entrar y salir libremente del país. En la actualidad, los naturales de América Latina pueden entrar en Italia sin visado en calidad de turistas y permanecer hasta 90 días, excepto peruanos, colombianos, domincanos y cubanos.


El IVA normalmente está incluidoen el precio. No existen tasas de aeropuerto ni tasa en los puertos maritimos.





Restauración y Diversión



La cocina tradicional de Milán está compuesta por platos "pobres" y sencillos. Milán es una ciudad que se nutre de tendencias: la cocina china vivió su momento, luego la hindú, la africana, la japonesa y la de Medio Oriente. Han surgido muchísimos restaurantes (desde los de comida casera a los de lujo) y mesones en los que reina con éxito la tradicional cocina "meneghina" (como en el dialecto local es llamada).


Entre los aperitivos que se pueden tomar en los happy hour, citamos el clásico Negroni, un poco "agresivo" pero muy apreciado por los milaneses, a base de Bitter Campari, Ginebra, Martini rosso y hielo, para tomar siempre acompañado de algo para picar. Algunos de los platos tradicionales son los "nervetti" (plato frío, a base de cabeza y partes cartilaginosas de ternera, cocidas y cortadas en tiras finas, servido con aceite, perejil y cebolla cortada muy fina). El clásico arroz a la milanesa, preparado con denso caldo de carne de vaca (la receta original incluye la médula) y aromatizado con azafrán. El "meneghino": la"cassoeula", plato con mucha sustancia, con las partes "pobres" del cerdo (costillas, corteza, pies y orejas) cocidas con col de Milán y otras verduras. La escalopa a la milanesa, los restaurantes de Milán sirven una escalopa de ternera, que incluye el hueso, muy apetitosa y crujiente. Otro plato típico es el "vitello tonnato", ligera y sabrosa loncha de ternera en salsa de atún, mayonesa, anchoas y alcaparras. Entre los vino destaca un excelente Barbera dell'Oltrepò Pavese.


De entre los dulces cabe mencionar el panettone, el típico dulce de Navidad milanés, más goloso aún si se toma acompañado de la tradicional crema de "mascarpone" (queso suave ideal para postres).


Entre los productos típicos de Milán debemos mencionar el "Salame" (salchichón) de Milán, elaborado con carnes de cerdo y de vaca finamente trituradas y, sobretodo, los quesos. Muy famoso también fuera de Italia, el Grana padano, original del Valle del Po. Y más ceñido al territorio milanés, el Mascarpone es la base insustituible de dulces y cremas, a menudo combinado con otros quesos, productos de charcutería o pescados. Pero el queso milanés más famoso es sin duda el Gorgonzola, de intenso y persistente sabor, que en Milán es el verdadero rey de la mesa. Por último citamos la "Crescenza" o "Stracchino",suave crema de leche con gusto fresco y ligeramente dulce, excelente untada en el pan o en combinación con verduras crudas.


En Milán encontramos centenares de bares, lounge bars, wine bars, pubs, clubs, cafés, bistrots, cervecerías, enotecas, live music bars y mucho más. La oferta nocturna milanesa está profundamente diversificada y en continua transformación. Encontramos atmósferas para todos los gustos y estados de ánimo: los milaneses se divierten de varias formas: lo tradicional resiste pero la mayoría prefiere las emociones de lo imprevisto y el placer de la novedad. Una de las características interesantes de la Dolce Vita milanesa es que empieza muy temprano: no es necesario esperar que se haga de noche para estar en compañía y divertirse. Otra costumbre que desde hace algún tiempo ha calado es el brunch, rito de raíces newyorkinas difundido en Italia precisamente desde Milán. Fusión entre el breakfast y el lunch, el brunch nace precisamente para calmar el apetito del "día después" de quien ha vuelto a casa de madrugada. El sábado y el domingo por la mañana, de 10 a 14, muchos locales de Milán ofrecen copiosos brunch. Otro rito al que uno no puede renunciar es naturalmente el happy hour, o aperitivo, del que los milaneses no prescindirían por nada del mundo. Desde las 18 a las 21:30 prácticamente en todos los locales de Milán se pueden consumir elaborados cocktails acompañados de buffets sustanciosos y variados, desde primeros platos a segundos de carne o pescado. Todo por un importe de 5 a 10 euros el cocktail.


Las zonas en las que se concentran la mayor parte de los locales son Porta Ticinese, los Navigli y Porta Romana.





Excursiones



Pavia. El próspero centro industrial y cultural a orillas del río Ticino es seguramente más conocido por su prestigiosa universidad (entre cuyos alumnos se encuentran el explorador Cristóbal Colón y el físico Alejandro Volta famoso por el "voltio"); sin embargo hay muchas razones para pegarse un viajecito de media hora desde Milán.


El atemorizante Castello Visconti fue construido en 1360 para Galeazo II Visconti, quien obviamente disponía de residencias menos aterradoras para vivir y la verdad es que nunca vivió aquí. A pesar de todo, la interesante arquitectura medieval y el museo de arte moderno que alberga su interior lo convierten en un encanto poco común.


Aún más asombroso es el Certosa di Pavia, un monasterio gótico del siglo XIV, que un día figuró entre las construcciones más suntuosas del norte de Italia. Las pinturas murales al trompe l'oeil (técnica mixta del óleo utilizada en el siglo XVI con la que se jugaba con las dimensiones de los objetos o modelos representados), una sacristía del año 1409 construida totalmente con dientes de hipopótamo y decenas de esculturas pequeñas hacen de este lugar un sitio más que confortable para ser un monje.


Lago Maggiore. Allí donde las planicies lombardas trepan hacia los Alpes, el campo está moteado con una serie de sensacionales lagos azules. El Lago Maggiore atrae a gran parte de la flor y nata de Milán y a masas de turistas quemados por el sol provenientes del norte de Europa, quienes acuden a manadas a la remilgada y estirada localidad turística de Stresa durante los meses de calor en verano.


Desde Stresa, se puede navegar hacia las bucólicas Islas Borroneas; Isla Bella es la más turística y, discutiblemente, la más interesante que presenta un suntuoso castillo atiborrado de antigüedades. Isla Madre posee su propia residencia real y las palmeras más altas de Italia, mientras Isla Pescatore conserva su encanto de pueblo de pescadores.


Parco Nazionale della Incicioni Rupestre. Al norte de Milán y a lo largo y ancho del Valle Camonica, tres parques nacionales presumen del campo más bonito e intacto que la región puede ofrecer. El inmenso Parco dell'Adamello ofrece asombrosas oportunidades para hacer excursiones, mientras que el Parco Nazionale dello Stelvio se halla surtido de refugios alpinos.


Para los amantes de la piedra tallada y esculpida pueden sacar el máximo provecho en el Incicioni Rupestre, el más interesante de los tres parques. Es un museo al aire libre de 30 hectáreas que alberga una colección de grabados que datan de épocas tan remotas como la Edad de Bronce.


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Autor:

La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

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