Los Puentes del Turia (I)

Los Puentes del Turia (I)

Elvira Tortosa Marín
Valencia, capital del Turia, dos nombres propios, el de una ciudad y el de un río, que han permanecido unidos durante siglos, inseparables, como un nombre y su apellido.
Los romanos fundaron Valencia precisamente aquí por su emplazamiento privilegiado, con abastecimiento natural de agua dulce y enormes tierras para poder cultivar; además este accidente geográfico igualmente sirvió de fuente como de muralla natural de protección de la ciudad en el medievo.
Paradójicamente este aliado de la naturaleza, frecuentemente se convertía en el principal enemigo de la ciudad por sus numerosas crecidas y desbordamientos, originando grandes catástrofes.
Así pues fue precisamente una riada, la del 14 de octubre de 1957 la que cambió el curso de la historia y el curso del río Turia, pues se decidió su traslado a las afueras de la ciudad.
Sin embargo, a pesar de que el aspecto del Antiguo cauce del río Turia ha cambiado considerablemente ? pues donde había agua ahora hay jardines, bancos, campos de fútbol y pistas de atletismo ? hay ciertos monumentos que permanecen inalterables, los puentes. El antiguo cauce del río Turia es atravesado en la actualidad por una quincena de puentes aproximadamente, alguno de ellos, los más modernos, han nacido ya con el río pintado de verde, pero hay otros, que han visto pasar las aguas del Turia por debajo de sus arcos y han sido víctimas de sus crecidas. Concretamente los cinco puentes más antiguos son, por orden cronológico, el puente de la Trinidad (s.XV), el de Serranos, el del Mar y el del Real, y el puente de San José, todos ellos del s.XVI.
El Puente de la Trinidad es el más antiguo de los que se conservan (1402), quizás debido a que sobrevivió a la riada del 27 de septiembre de 1517, no como el puente de Serranos o el del Real que se derribaron, así pues el de la Trinidad sólo sufrió daños en sus antepechos. Recibe este nombre por su cercanía con el monasterio de la Trinidad.
Es una gran obra de cantería gótica con nueve arcos apuntados muy abiertos. Seguramente sirvió de modelo para la reconstrucción de los restantes puentes.
Desde 1947 se encuentran ubicadas en él las esculturas de mármol de San Luis Bertrán y de Santo Tomás de Villanueva realizadas en 1693 por el escultor genovés Jacobo Ponzanelli, y que anteriormente estuvieron en el puente de San José.
El Puente de Serranos fue seguramente el primer puente construido en la ciudad ya en época romana, por su situación en una de las principales vías de entrada a Valencia. Sufrió muchas reconstrucciones debido a las sucesivas crecidas del Turia, pero fue la catastrófica del septiembre de 1517 la que acabó definitivamente con él y tuvo que procederse a la construcción del que conocemos en la actualidad, que data de 1518. Imita en cantería y en estructura al puente de la Trinidad que sí que sobrevivió a la riada. Es una magnífica obra de ingeniería gótica con nueve arcos rebajados que ha sido capaz de soportar posteriormente otras numerosas riadas. Por él han desfilado igualmente, cortejos reales en dirección a la ciudad, como caravanas de presos en dirección a las Torres de Serrano cuando cumplían su función como cárceles municipales.
El Puente del Mar comienza a ser reconstruido en 1592, tras la desaparición de los anteriores por sucesivas riadas. La importancia de este puente residía en que constituía la comunicación directa de la ciudad con el puerto, de ahí que fuese un paso muy concurrido de vehículos y cargas. Esta función la perdió con el levantamiento en época moderna de los puentes de Aragón y del Ángel Custodio , y sobre todo en 1933, cuando Javier Goerlich lo convirtió en pasarela peatonal con escalinatas y pilares de acceso, tal y como lo conocemos hoy.
El puente del Mar es una obra de perfecta cantería con diez arcos ojivales rebajados, superando en un arco más a los dos anteriores ( Trinidad y Serranos). A pesar de su robustez, la riada de 1776 dañó seriamente cinco de sus arcos y tuvo que ser sometido a nuevas reformas.
El Puente del Real es el más suntuoso y ornamental de los cinco históricos puentes que cruzan el Turia, pues su objetivo era conducir al Palacio Real, residencia de los reyes del Reino de Valencia.
Su construcción también se debe a la devastadora acción del río que destruyó sus predecesores, pues ya en época de la Reconquista existía un puente de madera que daba servicio al Convento de Santo Domingo (actual Capitanía General). Así pues hacia 1594 empiezan las obras, casi simultáneas a las del puente del Mar.
Lo forman diez arcos escarzanos no apuntados de trece metros de luz cada uno. Dos estatuas de San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir realizadas por Vicente Lleonard Esteve adornaron el puente hasta 1936, que fueron destruidas a causa de la guerra, fueron posteriormente sustituidas en 1945, por un San Vicente Mártir de Carmelo Vicent y un San Vicente Ferrer de Ignacio Pinazo, ambas de mármol. Tras la riada del 57 se ensanchó el puente abriendo seis carriles al tráfico.
Por ultimo, el Puente de San José, también conocido como Puente Nuevo de la Zaidía. Las primeras noticias que se tienen de este puente datan de 1486. Al igual que los anteriores, también es el resultado de varias reconstrucciones a causa de las embestidas del Turia.
Consta de trece arcos escarzanos de sillería. Hasta 1906 tenia las dos esculturas de Ponzanelli, que posteriormente pasaron al puente de la Trinidad.
Y esta es una breve historia de los cinco primeros puentes que han visto pasar la historia de Valencia y de los valencianos; han sufrido mucho a causa del río que los vio nacer, y quizás ahora el peligro para su conservación ya no discurre por debajo, sino que circula por encima.

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La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

2 comentarios:

  1. La verdad: Pont Nou, porque fué al último de los puentes contruidos hasta que en 1937 fue terminado de construir el pont de Campanar.

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  2. pont Nou de Santiago Calatrava quieres decir?

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