Navidad en Italia 2



















Os paso un Buen articulo de la navidad en Italia.
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LA NAVIDAD EN ITALIA


Pilar Rodríguez Reina
Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)
     En el espacio del que dispongo, voy a intentar resumir cómo es la Navidad en Italia, cómo se vive, qué significa la Navidad para un italiano.
Ya un título como la 'Navidad en Italia' induce a considerar el argumento poco científico e incluso con tintes anecdóticos. Pues bien, no seré yo la que luche contra lo que pueda sugerir dicho título, de por sí connotado, y me dedicaré sólo a tocar todos aquellos aspectos que, modestamente, he considerado que podrían ser de interés para este foro.
1. De qué presupuestos partimos
     En primer lugar, me gustaría subrayar el hecho de que no podemos hablar de una sola Italia, de una Italia verdaderamente 'unida', por más que históricamente hayamos asistido a su unificación en 1871. Los italianos no se sienten unidos y nunca se han sentido un pueblo unido. No sólo existen palpables diferencias entre Norte y Sur, diferencias que van más allá de la mera anécdota, sino que la diversidad transciende incluso a regiones y localidades vecinas, en una forma de hermetismo que impide que tradiciones de un lugar se conozcan a pocos kilómetros de allí.
     Considerando que 20 son las regiones que componen el mapa de Italia, con sus 20 dialectos (auténticas lenguas diferentes y hasta muy diferentes entre sí, pudiendo, en todo caso, efectuarse una agrupación entre dialectos septentrionales, centrales y meridionales en base a ciertos rasgos más o menos comunes), con sus múltiples maneras de celebrar la Navidad, incluso entre ciudades y pueblos muy cercanos, pues, realmente, resumir en pocas líneas las tan dispares formas de vivir y celebrar la Navidad en Italia resulta una auténtica utopía.
     Y es que no hay en Italia una identidad única como pueblo, nunca la hubo, insisto, fundamentalmente porque falta una lengua común, que es lo que, para bien o para mal, hace que un país se sienta más o menos unido. A nadie se le oculta que los españoles nos sentimos, por ejemplo, más hermanados con pueblos de América Latina, que a pesar de estar muy lejanos en el espacio tienen nuestra propia lengua, que con países de habla árabe u oriental, ciertamente.
     Pues bien, así como para enseñar lengua italiana, no sólo en el extranjero sino también en Italia, los profesores no hemos tenido más remedio que adoptar un modelo de lengua, en nuestro caso concreto, el modelo de lengua estándar, el que se habla en los medios de comunicación de masas, en los periódicos y en la RAI (modelo éste que responde más exactamente a la lengua hablada en el septentrión), así yo, para poder hablar de la Navidad en Italia, voy a basarme en algunas de esas tantas Italias, pero en ningún caso designándolas modelo de Navidad sino a modo de pinceladas navideñas sobre determinados lugares.
     Así las cosas, una vez decidido a qué Navidad o Navidades italianas referirme, he tenido que decidir si adoptar un tono elevado, como bien merece un período tan solemne del año, y empezar, por tanto, aludiendo a la etimología de la palabra Navidad, remontándome a los orígenes del pesebre con S. Francisco, etc. etc., o bien quedarme en las tradiciones populares más a mano y contar cómo he vivido personalmente y percibido por todos los sentidos las 3 preciosas Navidades (en Turín, Milán y Roma) que he pasado en Italia, y hacerlo con palabras llanas y con ánimo familiar, casi hogareño, con el tono de la "Navidad, dulce Navidad", que ya desde aquí y desde ahora deseo de todo corazón para todas las Navidades venideras a todos los lectores de esta revista.
2. Algunas premisas para centrar el tema
     La Navidad, il Natale, es un período plagado de tradiciones que albergan un profundo significado religioso. Ahora bien, conviene ponerse en la mente de un italiano para entender que, aun siendo la misma realidad, desde Italia viene concebida desde una óptica mucho más solemne y sentida que en España, resultándole a los italianos, como tendré ocasión de comentar más adelante a propósito de ciertos aspectos, incluso irreverentes determinadas costumbres y aptitudes españolas en torno a la Navidad.
     Dicho esto, me queda sólo advertir que, para darle un hilo algo más discursivo y elaborado al tema que nos ocupa y no saltar de un aspecto a otro, como bien podría hacerse en una sencilla conversación con un amigo delante de un café donde simplemente se dejan discurrir las ideas que se apelotonan en la mente, voy a seguir un orden cronológico de fechas y eventos desde que se empiezan a oler los aires de Navidad en Italia hasta que ésta finaliza.
3. Cuándo empieza y cuándo termina la Navidad
     No cabe duda de que, al igual que en España, la Navidad en Italia empieza a vislumbrarse desde muy tempranas fechas y cada vez más pronto, anticipándose, últimamente, incluso al mes de Noviembre. A pesar de lo cual, lo que realmente marca el comienzo del período natalicio, son las vacaciones del colegio, tal vez porque las Navidades son unas fiestas muy ligadas a la edad infantil. Así, la escuela acaba y empieza al mismo tiempo que en España, esto es, según en qué caiga el viernes anterior al día de Navidad para dar comienzo a las vacaciones y en qué caiga el 6 de Enero para darles fin. Lo mismo sucede con respecto a la Universidad, a los diferentes trabajos y a los distintos tipos de actividades.
     Esto, y a tenor de la diversidad a la que antes aludía, no es igual en todas partes de Italia, al punto de que, por ejemplo, en Pavía, ciudad del norte de Italia, se da comienzo a la Navidad con el día 13 de diciembre, festividad de Santa Lucía, santa a la que le escriben los niños sus cartas pidiéndoles los regalos de Navidad. Pero esto, como digo, sucede a nivel muy local, nada extendido, por tanto, al resto de Italia.
4. La ciudad como marco de las fiestas
Una ciudad italiana en Navidad     En las ciudades se produce un gran estallido de luz por las calles, como no podía faltar en un país profundamente católico que denota con millones de luces que Jesús vendrá y llegará a todos los rincones, iluminándonos el camino hacia el Reino de Dios. Y cuando digo 'profundamente católico' lo digo con las debidas reservas, pues ya sabemos que todo lo extremadamente católico genera automáticamente el polo opuesto, el de renegar de la religión. No es de extrañar que en una ciudad como Roma, por ejemplo, que alberga el nada más y nada menos que Estado Pontificio con el Papa a la cabeza, se halle una densa población de personas sumamente católicas frente a un relevante porcentaje de personas que reniegan abiertamente del Papa y se designan claramente ateas.
5. La cultura del Belén
     Viniendo de la cultura española es obvio que nos preguntemos por los belenes en Italia. Una vez más hay que apelar a las diferencias Norte-Sur en lo que a la tradición del belén se refiere, y ello porque es sólo en el sur donde se conserva esta fuerte tradición.
Belén Napolitano     Se instalan belenes en las ciudades pero no como una forma de acercar popularmente el misterio del nacimiento de Jesús al pueblo, cosa que sucede en España, sino más bien como una excusa más de exhibir el patrimonio artístico en este sentido. No se conciben como elemento popular sino como elemento artístico en calidad de museo, más bien. Muestra evidente de ello son los belenes que podemos contemplar en el sur donde esta tradición se hace mas patente, como apuntaba más arriba. En Nápoles, por ejemplo, existe una fuerte tradición de belenes, a nivel artístico, famosos en todo el mundo y son numerosos los artesanos que se dedican a la elaboración de figuras para tal fin.
     La similitud en las costumbres entre el sur de Italia y el sur de España está avalada por un pasado histórico en el que España compartió con Italia un siglo y medio en calidad de país dominador, consolidándose así una profunda relación entre ambos países que llegará hasta nuestros días a través de imnumerables muestras, y estas tradiciones son uno de los muchos exponentes. Cierto es que para nosotros, la representación del nacimiento de Jesús se ha banalizado, incluso para algunos 'vulgarizado', hasta tal punto de que los italianos llegan a escandalizarse con cosas tan irreverentes, según ellos, como la presencia de ese señor famoso en actitud 'poco decorosa' que no falta en ninguno de nuestros belenes.
6. Cantan o no cantan los italianos?
     No existe en Italia la costumbre de cantar villancicos como en España. En la escuela, por ejemplo, los niños no los suelen cantar, ni se hacen representaciones de belenes ensalzando la venida de Jesús. No olvidemos que existe en Italia una enorme mezcla de razas absolutamente patente a todos los niveles y que en ningún sitio como en la escuela se vuelve una realidad candente, donde hay que cuidar al máximo los principios de muy diversas civilizaciones para no ofender a otras religiones. La representación teatral, por parte de los niños, del nacimiento de Jesús podría herir las sensibilidades de otros pueblos; de ahí que se eviten estas situaciones y se predique en ambiente escolar, de forma totalmente aséptica, la Paz, el Amor y la Felicidad. Es obvio que en las escuelas de formación religiosa no se producen conflictos de ningún tipo en este sentido.
     Los archiconocidos villancicos , cantados en preciosos conciertos celebrados en las iglesias, por ejemplo, son generalmente en latín o en inglés. Por otra parte, con respecto a los villancicos populares difundidos en Italia, si se cantan, se hace en reuniones familiares durante la cena de Navidad, por ejemplo, y se cantan en dialecto y casi nunca en un italiano estándar.
     A propósito de villancicos populares, me gustaría apuntar la sorpresa que les producen y la casi, diría, indignación, determinadas letras de algunos villancicos populares españoles en los que se dice que 'la Virgen se está peinando' o que 'entran los ratones en el portal y se comen los calzones del pobre S. José'. Para la concepción de la Navidad de un italiano, son letras que resultan poco acordes con la solemnidad del nacimiento de Jesús.
7. ¿Cómo se adornan las casas?
     Protagonista de la decoración navideña en todas las casas italianas es, qué duda cabe, el árbol de Navidad. Otras plantas, como la flor de Pascua y el muérdago, forman también parte de la decoración floreal de la Navidad. A cada uno de estos tres elementos les dedicaré un apartado más abajo.
8. ¿Se felicitan las Navidades?
Christma italiano     Se escriben postales o christmas pero, a diferencia de nosotros los españoles, se escriben con poco contenido. Nada, por tanto, de largas frases ni exhaustivos deseos de feliz Año, ni, por supuesto, de aprovechar la felicitación para contar algún evento del pasado o preguntar por el estado de salud.


9. Árbol de Navidad (albero di Natale)

Árbol de Navidad, albero di Natale,     El origen del árbol en Italia es reciente, se remonta a la postguerra y viene del Norte de América y Norte de Europa, donde ya estaba muy difundido a finales del XIX. De origen netamente pagano, constituía una forma que tenían las poblaciones nórdicas de simbolizar con el árbol los ricos frutos que nos ofrece la tierra, la naturaleza. De ahí, la costumbre de colgarle cuántas más cosas mejor.

10. La flor de Pascua (stella di Natale)
La flor de Pascua, stella di Natale     Es de origen mejicano y no falta en los hogares italianos, como tampoco falta, desde hace algunos años, en España. La flor de Pascua difundida en Italia es ligeramente diferente a la española. Como no podía ser menos en un país amante de las leyendas, la flor de Pascua centra su origen en una tierna leyenda según la cual una niña pobre le llevaba al niño Jesús, recién nacido, un ramajo recogido por el camino y al que le colocó un lacito rojo que ella llevaba prendido en el pelo. Al posar el don ante Jesús le vino una gran tristeza por lo mísero del regalo, que le hizo llorar y esas lágrimas derramadas sobre el matojo hicieron que se reprodujesen las flores rojas como su lazo.
     En Italia existe, como en España también, la flor de Pascua de color blanco, pero la auténtica, la que goza de mayor popularidad y la que responde a su significado más profundo sigue siendo la roja.
11. El muérdago (vischio)
El muérdago, vischio     Esta planta es de tradición escandinava. Era usado para elaborar pócimas curativas ante cualquier enfermedad. Se dice que en dosis abusivas se podía producir una parálisis cerebral o un paro cardíaco.
En sintonía con las supersticiones que siembran la cultura italiana, en determinados lugares, se quema al finalizar la Navidad para invocar la prosperidad y el bienestar. El muérdago se coloca en el umbral de la casa o se regala para el nuevo año como símbolo de prosperidad.
Una muestra más del hermetismo cultural entre regiones, se hace palpable en el hecho de que esta tradición está muy generalizada en la región del Piamonte (capital Turín), por ejemplo, y en la Lombardía (capital Milán), que dista muy poco de la región anterior, sin embargo, hay quien no ha oído hablar nunca de esta costumbre.
12. Cena del 24 (Cenone della Vigilia)
     Andando en el tiempo sobre nuestra agenda virtual, llegamos a la cena del 24, cena que es mucho más celebrada en la mitad sur de Italia. Como bien indica su denominación en italiano, se hace una auténtica 'vigilia' y se come a base de pescado como, por ejemplo, el bacalao, la merluza o el besugo.
     Protagonistas, por excelencia, de la cena de Navidad son el panettoney el pandoro, dulces típicos navideños.
el panettone y el pandoro, dulces típicos navideños     El panettone es un bizcocho alto que lleva uvas pasas, símbolo de riqueza, y el pandoro (pan de los ángeles, dicen) es un bizcocho algo más bajo, sin uvas y con azúcar velado por encima. Hay división clara de gustos y para algunos no hay nada como elpanettone y para otros nada como el pandoro, aunque no cabe duda de que el panettone es el que goza de mayor aceptación y popularidad. Estos dulces se comen sólo en Navidad, de la misma manera que para nosotros los españoles el mantecado es típico sólo de esas fechas y no es habitual comerlo al margen de ellas. Sin embargo, hoy por hoy, existen en Italia otras variedades de panettone como el denominado panettone gastronomico, que consiste en el mismo bizcocho pero con trocitos de jamón, para comerlo como aperitivo.
     La superstición una vez más hace acto de presencia para recomendar que se guarde siempre un trocito de panettone y que se deje secar hasta finales de enero para que traiga suerte.
     Otro de los dulces navideños es también el turrón (torrone) blando o duro, que en su versión clásica, la que lleva cacahuetes, simboliza bienestar económico y prosperidad.
13. Misa del gallo (Messa di mezzanotte)
     Después de la cena, los católicos practicantes van a la Misa del Gallo, que con toda solemnidad y acompañada de corales, celebra el nacimiento del niño Jesús (Gesù Bambino).
13. Papá Noel (Babbo Natale)
Papá Noel,Babbo Natale.     Este es el personaje que le trae los regalos la madrugada del 25 a los niños italianos. Se han escrito ríos de tinta sobre el origen y evolución del personaje de Papá Noel, por lo que no voy a insistir en él. El procedimiento es similar al de los niños españoles con los Reyes Magos: los niños le escriben sus cartas pidiéndole los regalos deseados y él, descendiendo por las chimeneas, los va depositando por las casas desde la noche del 24 hasta primeras horas de la mañana del 25. De hecho, para algunos ya ha llegado Papá Noel a casa después de la cena del 24 y para otros niños, es sorpresa a la mañana siguiente.
14. La comida del 25 (pranzo di Natale)
     La comida del 25 se celebra más en el Norte de Italia. En ella ya se puede comer carne, siendo uno de los platos clásicos la faraona, que es una especie de gallina con pintas. El pavo en la cultura italiana no constituye una tradición en Navidad.
     Tampoco en esta ocasión pueden faltar el panettone o el pandoro.
panettone. I prodotti del Natale. Panettone CLÁSICO, Con almendras, al limón y al chocolate
El panettone
El pandoro
El pandoro

15. El día de los Santos Inocentes
     El 28 de diciembre no es un día de inocentadas en Italia, así que nada de colgar monigotes o cosas por el estilo a la gente por la calle. Para los italianos, el día elegido para gastar inocentadas es el 1 de Abril, denominado a la italiana il pesce d'Aprile.
     Este hecho nos lleva a pensar de nuevo que fechas y eventos cargados de un profundo significado religioso, no adquieren tintes banales o divertidos en Italia como, sin embargo, sí que ocurre en España. El día 28 de Diciembre, día de los Santos Inocentes, es un día francamente relevante en la historia de la religión que para un italiano merece un gran respeto. Con esto no quiero decir que los españoles hayamos olvidado su significado, pero que el espíritu español responde en este caso también a su tendencia a desdramatizar todo hecho histórico o bíblico.
16. Nochevieja o cena/fiesta de fin de año (Capodanno)
El árbol de El Vaticano está adornado con decenas de luces que se encienden al llegar la noche.Las lentejas de Nochevieja.Los italianos llaman «notte di Capodanno» a la última noche del año. Lo más habitual es ir a una fiesta en alguna discoteca o quedarse en casa con un grupo de amigos o familiares. Pero antes de salir a celebrar la Nochevieja no puede faltar el típico plato de lentejas durante la cena
     Con la palabra italiana de Capodanno nos hallamos ante un ejemplo más de diferente percepción de una misma realidad. Formada de Capo e Anno, puede indicar tanto el fin del año viejo como el inicio del nuevo, ya que la palabra italiana capo indica 'extremo'. Curioso resulta que muchos anuncios de fin de año aparecen en italiano tanto con Capodanno 2003, como con Capodanno 2004. Para la generalidad de los italianos carece prácticamente de ambigüedad, al sugerirles más claramente el año nuevo. Así las cosas, podemos afirmar que no existe un término exacto para lo que nosotros concebimos como 'nochevieja'.
     También los italianos tienen sus Cotillones (il Veglione). Lo típico en ellos es cenar cotechino o zampone que son, respectivamente, una especie de salchicha rellena y de pezuña rellena. Cuando dan las 12 en punto se comen las lentejas (generalmente demasiado hechas, la verdad), se descorcha cava (Ferrari o Berlucchi son los más célebres) y se felicita el año nuevo (en el Sur, por ejemplo, con más petardos y fuegos artificiales que en el Norte).
     Es muy llamativa y espectacular la costumbre existente en Nápoles de tirar por la ventana cosas viejas en señal de 'año nuevo, vida nueva'. El problema es que pueden tirar cualquier cosa y aplastar, por ejemplo, un coche aparcado en la calle. Hay quien conserva, por ejemplo, el cabezal de la cama viejo para arrojarlo ese día por la ventana en señal de dejar atrás el pasado.
17. El 6 de Enero (Befana)
Cada Navidad Venecia organiza en su honor una regata, que este año celebra sus bodas de plata. La cita, el 6 de enero a las 11 de la mañana     Desde el 1 al 6 de Enero, la gente se prepara para recibir a la Befana. Se instalan en las ciudades típicos mercadillos de golosinas donde se puede adquirir todo tipo de chucherías.
     En efecto, la Befana, cuyos orígenes se remontan a tradiciones mágicas precristianas, viene de la palabra 'Epifanía' que significa 'manifestación', llega el 6 de Enero y trae, fundamentalmente, golosinas, o bien, pequeñas tonterías que puedan gustar a los más pequeños, pero en ningún caso se ocupa ella de los regalos más importantes, que son los de Papà Noel del día 24, un poco al contrario de nuestra tradición con los Reyes Magos.
La Befana     La Befana va en una escoba y lleva un gran saco cargado de regalos. Entra por la chimenea, de ahí que deje los regalos manchados de cenizas y carbón. Se le suele dejar una mandarina o una naranja en un plato y un vaso de vino.
     Hace años, los pobres se disfrazaban de Befana para ir pidiendo por las casas; actualmente, algunas personas se disfrazan para ir de casa en casa regalando golosinas y caramelos a los niños. Es típicamente italiana y no ha sido, por fortuna, suplantada por Papá Noel y, aunque se había olvidado un poco, en los últimos tiempos se está recuperando la tradición.
En Italia no existen las cabalgatas de los Reyes Magos, y no se hacen manifestaciones similares.
     El hecho de que no sean los Reyes Magos los que llevan los juguetes a los niños, se podría explicar una vez más por la enorme reticencia de los italianos a mezclar los temas bíblicos y solemnes con la cultura popular y casi profana. En esta misma línea existe otro claro ejemplo en el hecho de que el nombre de Jesús no lo lleve ningún varón en Italia.
18. La 'vuelta al cole'
     En fin, si algunas de las cosas que aquí he contado despiertan el interés de algún lector por pasar una Navidad all'italiana, le aconsejo que pruebe la experiencia, por ejemplo, con Roma, que hay paquetes de viaje muy buenos para viajar a Italia en fin de año.
     Les deseo a todos los lectores de la primera edición de la revista en el año que empieza 'un anno 2004 pieno di tante, ma tante cose belle'.

(1).- Adeste Fideles: El «Adeste Fideles» se cuenta entre las canciones navideñas más conocidas internacionalmente, si bien su origen no es excesivamente antiguo. Fue compuesto hacia 1742 por John Francis Wade (1711-1786), un inglés empleado del Centro Católico de Douay, en Francia, quien además de la melodía fue también el autor de la letra, escrita originalmente en latín, tal como la conocemos, siendo posteriormente traducida al inglés, un siglo después, por Frederick Oakeley dando así lugar al famoso Christmas Carol inglés "O come, all ye faithful". Aunque, en algunas ocasiones, ha tenido otras atribuciones, la rigurosa investigación del banedictino Dom John Stephen concluyó que el autor indist¡cutible del «Adeste Fideles» no es otro que John Francis Wade.
Stephen, John. The Adeste Fideles: a study on its origin and development. Devon, Buchfast Abbey Publications, 1947, 32 pp.
Adeste Fideles
Adeste, fideles, laeti, triumphantes,
Venite,
venite in Bethlehem:
Natum videte Regem Angelorum:
Venite adoremus,
venite adoremus
Venite adoremus Dominum.
En grege relicto, humiles ad cunas,
vocatis pastores approperant.
Et nos ovanti gradu festinemus.
Venite adoremus,
venite adoremus
Venite adoremus Dominum.
Aeterni Parentis splendorem aeternum,
Velatum sub carne videbimus
Delum Infantem, pannis involutum.
Venite adoremus,
venite adoremus
Venite adoremus Dominum.
Pro nobis egenum et foeno cubamtem,
Piis foveamus amplexibus:
Sic nos amantem quis nos redamaret?
Venite adoremus,
venite adoremus
Venite adoremus Dominum.
Acudid, fieles, alegres, triunfantes
venid,  venid a Belén
ved al nacido Rey de los ángeles
Venid adoremos
Venid adoremos
venid adoremos
al Señor.

He aquí que dejado el rebaño, los pastores llamados se acercan a la humilde cuna y nosotros nos apresuramos con paso alegre.
Venid adoremos
Venid adoremos
venid adoremos
al Señor.

El esplendor eterno del Padre Eterno lo veremos oculto bajo la carne
Al Dios Niño envuelto en pañales
Venid adoremos
Venid adoremos
venid adoremos
al Señor.
Por nosotros pobre y acostado en la paja
démosle calor con nuestros cariñosos abrazos
A quien así nos ama ¿quién no le amará?
Venid adoremos
Venid adoremos
venid adoremos
al Señor.

El texto de «Adeste Fideles» y anotación sobre el mismo pertenece al sitioS.E.E.I.U.C.
Algunas referencias bibliográficas consultadas.

— MONTANELLI-CERVI (2000). L'Italia del Novecento, Milano: RCS Libri, Superbur Saggi.
— PROCACCI, G. (1998) [1968], Storia degli italiani, Bari: Laterza.
— SALVATORELLI, L. (1982)[1969], Sommario della storia d'Italia, Torino: Einaudi.
— TEGNO, J. (2003). Ma come sono gli italiani?, Perugia: Jivis editore, Multimediale.


Dra. Pilar Rodríguez Reina.
Universidad Pablo de Olavide.
Sevilla.
España. 


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Autor:

La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

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