Vecinos del Cabanyal alertan de la llegada de los okupas del Carmen




«Tenemos otra vez una oleada de okupas en el barrio. No sé si es que los han desalojado del Carmen y se vienen ahora aquí, pero el caso es que el fin de semana pasado había casi un centenar en la calle San Pedro. No sabemos si están de paso, de fiesta o controlando las casas afectadas por la prolongación para que no se las tapien las contratas municipales y se les acabe el chollo. El caso es que se están volviendo a meter otra vez en las casas de la calle San Pedro y Los Ángeles», explica Antonio P., uno de los vecinos que alerta de la llegada de nuevo de grupos de jóvenes antisistema.


Los residentes en esta parte del Cabanyal lamentan que no puedan vivir tranquilos, «con las normas de convivencia de toda la vida. Estos días pasados hemos visto cómo, en algunos casos, los okupas subían trepando por las rejas y los balcones porque, al parecer, atrancan por dentro las puertas de las casas para que la Policía no tenga fácil acceso a las viviendas. Esta gente se las sabe todas», comenta otro vecino.


Otra vecina se pregunta «de qué vive esta gente. Porque hacen turnos dentro de las casas para no dejarlas nunca vacías y así evitar que las tapien. Y se traen hasta sus animales. Viven al montón, muchos son de estos que llaman 'perroflautas' y se suben los perros. El servicio de limpieza municipal está dejando muy arreglado el barrio, pero la ocupación de casas no ha parado. Deberían meterle mano al tema».


Otro residente, indignado, explica que quiere que tapien las casas y que se haga ya algo en el barrio. «He oído que en las universidades quieren impulsar proyectos para hacer residencias de estudiantes en la zona, pero como los que nos traigan sean todos como estos, mejor que no lo hagan. Tampoco queremos que conviertan el barrio en calles semipeatonales con zonas de ocio y copas. No queremos otro barrio del Carmen».




El propietario de una casa colindante a las ocupadas en la calle San Pedro también exige soluciones, ya que su casa ha sufrido un ataque. «Me han inutilizado las cerraduras para que no pueda entrar a ver si mi planta baja está en buen estado. Nosotros ya no vivimos en esta casa, ni la podemos seguir alquilando, pero todas las semanas hago las correspondientes visitas para ver que está todo en orden. Y resulta que este fin de semana, casualmente coincidiendo con la presencia masiva de okupas, alguien ha forzado y ha metido material en la cerradura de mi propiedad para que no entre. No es justo que tengamos que cogen disgustos diarios. El pasado verano ya nos entraron e intentaron manipular el motor del agua para abastecerse de agua potable. Y nos tocó desmontarlo. Ahora qué hacemos, ¿gastarnos el dinero con un cerrajero? ¿y si lo vuelven a hacer? Esto es un sinvivir», detalla el afectado.


Pero esta no es la única denuncia que hacen los residentes en la zona. También apuntan que se siguen dando casos de personas de pocos recursos que entran en las casas «y luego, a su vez, las realquilan a otros colectivos. Y que conste que no son suyas, ya están expropiadas por el Ayuntamiento de Valencia».




Venta ilegal de bicis


Otra residente comenta que esta pasada semana han ocupado una vivienda en la calle Los Ángeles 22 y, además, denuncia que tanto en esta calle, como en San Pedro, «volvemos a tener un mercado negro. Estamos viendo a personas traer bicicletas, presuntamente robadas, a montones. Las meten en las casas ocupadas o en los solares que están tapiados por el ayuntamiento y, las van sacando para venderlas según la demanda. En estas calles puedes encontrar bicis a la carta», lamenta esta mujer.


Como anécdota, detalla que una chica, «a la que días antes le habían robado una bici nueva, se paseó por el barrio para ver si la encontraba y la vio. La llevaba un hombre de los colectivos sin recursos que hay en San Pedro. La chica llamó a la policía, le dijeron si podía demostrar que era suya. Y, menos mal, que llevaba los papeles de compra y lo pudo acreditar». Y es que, según afirma esta vecina, en Los Ángeles, «a la altura del 42, montan mercadito con bicis nuevas que les suministran, al parecer, los que las sustraen para pagarse la dosis. Luego sacan de los solares que tienen como almacén el material, y lo venden. También hemos visto cómo comercian con relojes».




Esta mujer relata que quiere contar lo que está pasando en el barrio para que no se baje la guardia y «se actúe contra los que se dedican a ocupar casas y vender material robado por el barrio. Los vecinos de toda la vida queremos que la normalidad vuelva a esta parte del Cabanyal. No podemos seguir viviendo así, ni tener el proyecto del Cabanyal parado más tiempo».


Fuente:Las provincias

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La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

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