Zonas en terminales aeropuertos



En las terminales se pueden diferenciar dos zonas:

Zona de facturación

Donde se ubican los mostradores de facturación y venta de billetes de las compañías aéreas, hall principal etc., perteneciente al lado tierra del aeropuerto, es aquí donde debe facturar su equipaje y/o obtener la tarjeta de embarque, si no lo ha realizado previamente por internet.

Zona de embarque


A la cual se accede a través de los controles de seguridad. En esta zona se encuentran las puertas de embarque a los vuelos, y pertenece al llamado lado aire del aeropuerto. Desde esta zona se accede a las aeronaves para el inicio del vuelo.

Entre los peores aeropuertos Durante el año 2010 eDreams consultó a mas de 30.000 clientes realizando encuestas donde tenían que valorar algunos aspectos de los aeropuertos, de esta manera consiguieron clasificar


Si en algún momento teneis algun problema justo cuando llegais a este punto del aeropuerto ,esto es lo que nos dice el ministerio de fomento:


AESA detalla los derechos de los viajeros del transporte
aéreo ante retrasos, overbooking, cancelaciones y otras
incidencias
 La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) del Ministerio de Fomento ofrece una
guía detallada de las obligaciones de las compañías y las compensaciones en cada caso
Madrid, 7 de agosto de 2012 (AESA).
Los viajeros del transporte aéreo afectados por overbooking, grandes retrasos, cancelaciones de
vuelo, deficiencias en el servicio, cambio en las condiciones del viaje contratado o problemas con
el equipaje cuentan con una serie de derechos que pueden consultarse en la Agencia Estatal de
Seguridad Aérea, del Ministerio de Fomento.
El Reglamento (CE) 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo establece las normas
comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de
embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos. Este Reglamento es de aplicación
siempre que el aeropuerto de origen sea comunitario, independientemente de la compañía aérea
que opere el vuelo. Tambien será aplicable cuando el aeropuerto de destino sea comunitario,
siempre que la compañía aérea operadora sea comunitaria. El pasajero deberá contar con una
reserva confirmada y se presente para viajar con al menos 45 minutos de antelación o dentro de
los límites horarios marcados por cada compañía.
Habitualmente la denegación de embarque es motivada por un overbooking (exceso de venta de
billetes), situación permitida por la ley que se produce cuando el número de pasajeros es mayor
que el número de plazas del avión. En estos casos el transportista debe buscar pasajeros con los
que llegar a un acuerdo para que renuncien voluntariamente a su plaza.
El transportista aéreo encargado de efectuar un vuelo que deniegue el embarque o sufra un gran
retraso o cancelación tiene la obligación de proporcionar a cada uno de los pasajeros afectados
un impreso en el que se indiquen las normas en materia de compensación y asistencia.
En los casos de overbooking, todos los viajeros (renuncien o no voluntariamente a su plaza)
tienen derecho a elegir entre el reembolso del coste íntegro del billete o la conducción hasta el
destino final en condiciones de transporte comparables lo más rápidamente posible, en otra fecha
posterior que convenga al pasajero y la atención (alojamiento, alimentación o transporte)
necesaria durante el tiempo de espera para el transporte alternativo.
Los viajeros que no renuncien voluntariamente a su plaza y aun así vean denegado su embarque,
tienen derecho a una compensación económica cuyo importe variará en función de la distancia y
del carácter intracomunitario o no del aeropuerto. Esta compensación se reducirá a la mitad en el caso de que el transporte alternativo que ofrece la compañía llegue a destino con una diferencia
horaria de no más de dos, tres o cuatro horas respecto a la prevista, dependiendo de las
distancias y del carácter del vuelo
Para los pasajeros que renuncien voluntariamente no hay derecho a compensación, más allá de
los beneficios que se pacten libremente con la compañía.
Retrasos y cancelaciones
A partir de las dos primeras horas de retraso de un vuelo, la compañía debe atender las
necesidades del viajero (alojamiento, alimentación o transporte). Cuando el retraso sea de cinco
horas o más y el viajero decida no viajar, tendrá derecho a reembolso del billete. Asimismo,
cuando un pasajero llegue a su destino final con un retraso igual o superior a tres horas, tendrá
derecho a ser compensado, siempre y cuando dicho retraso no haya sido causado por
circunstancias extraordinarias.
El viajero también tiene derecho a compensación si se cancela su vuelo. Esta compensación
económica varía en función de la distancia y características del vuelo y sólo quedará eliminada en
el caso de que la compañía informe con antelación suficiente y ofrezca otra alternativa de vuelo o
concurran circunstancias extraordinarias. Se entiende por circunstancias extraordinarias las que la
compañía no podría haber evitado incluso tomando todas las medidas posibles (inestabilidad
política, condiciones meteorológicas, riesgos para la seguridad o huelgas).
En el caso de que se produzcan incidencias con el equipaje (daños, retrasos o pérdidas), la
compañía aérea es la única responsable del daño causado. Los derechos en esta materia se
establecen en el Convenio de Montreal, estableciendo para estos supuestos un límite máximo de
responsabilidad de 1.200 €, aproximadamente, por pasajero, no existiendo compensación
automática a los mismos.
También en el caso de la compañía acomode al viajero a un asiento de clase inferior a la
contratada.
Cómo efectuar una reclamación
La reclamación es el paso necesario para hacer valer los derechos del viajero. Si se ha contratado
únicamente el transporte aéreo, la reclamación deberá presentarse ante la compañía aérea o
agencia de viajes. Si se trata de un viaje combinado deberá, dirigirse al organizador (mayorista o
tour operador) o a la agencia de viajes.
Las compañías aéreas disponen de hojas de reclamaciones a disposición del viajero en los
mostradores de información o venta de billetes. Si no fuera así, el viajero puede reclamar mediante carta dirigida al departamento de atención al cliente de la compañía o utilizando una
hoja de reclamación de Aena.
Si la compañía no ha dado respuesta a la reclamación en el plazo de un mes, o si la contestación
es insatisfactoria, los usuarios del transporte aéreo pueden dirigirse a la Agencia Estatal de
Seguridad Aérea para que este Organismo estudie si se ha vulnerado alguna de las obligaciones
previstas en el Reglamento 261/2004 o en el Reglamento 1107/2006, sobre los derechos de las
personas con discapacidad o movilidad reducida en el transporte aéreo.
La información puede consultarse con detalle en:
http://www.seguridadaerea.es/AESA/LANG_CASTELLANO/PASAJEROS/

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Autor:

La persona inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos..

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